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SUBSIDIOS ESPIRITUALES Y FORMATIVOS

MAYO 2008: LECTURAS Y CELEBRACIONES

1 de Mayo: JUEVES – SANTOS FELIPE Y SANTIAGO

 

1 Cor 15, 1-11 / Sal 18 / Jn 14, 6-14                                                      Rojo

 

Salmo Responsorial: Del salmo 18

 

R. El mensaje del Señor llega a toda la tierra.

 

Los cielos proclaman la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día comunica su mensaje al otro día y una noche se lo trasmite a la otra noche. R.

Sin que los cielos pronuncien una palabra, sin que resuene su voz, a toda la tierra llega su sonido y su mensaje hasta el fin del mundo. R.

 

2 de Mayo: VIERNES – 6ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 18, 9-18 / Sal 46 / Jn 16, 20-23ª                                         Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 46

 

R. Dios es el rey del universo.

 

– Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos, que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R.

– Fue él quien nos puso por encima de todas las naciones y los pueblos, al elegirnos como herencia suya, orgullo de Jacob, su predilecto. R.

– Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios, al rey honremos y cantemos todos. R.

 

3 de Mayo: JUEVES – EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

 

Nm 21, 4-9 / Sal 77 / Flp 2, 6-11 / Jn 3, 13-17                                      Rojo

 

Salmo Responsorial: Del salmo 77

 

R. No olvidemos las hazañas del Señor.

– Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras de mi boca. Abriré mi boca y les hablaré en parábolas, anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. R.

– Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban y madrugaban para volverse a él. Se acordaban de que Dios era su auxilio; el Dios altísimo, su redentor. R.

– Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón no era sincero con él  ni eran fieles a su alianza. R.

– Pero él sentía lástima de ellos, les perdonaba su culpa y no los destruía. Muchas veces dominó su ira y apagó el furor de su cólera. R.

 

4 de Mayo: DOMINGO DE LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR

 

Hch 1, 1-11 / Sal 46 / Ef 1,17-23 / Mt 28,16-20             Blanco

 

5. Oración Colecta

+ Oremos: Dios todopoderoso, llena nuestro corazón de gratitud y de alegría por la gloriosa Ascensión de Jesucristo, tu Hijo, ya que su triunfo es también nuestra victoria; pues a donde llegó él, nuestra cabeza, tenemos la esperanza cierta de llegar nosotros que somos miembros de su cuerpo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

6. Primera Lectura: Hch 1, 1-11

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles

 

En mi primer libro, excelentísimo Teófilo, escribí acerca de todo lo que Jesús había hecho y enseñado desde el principio y hasta el día en que subió al cielo. Antes de irse, por medio del Espíritu Santo dio instrucciones a los apóstoles que había escogido respecto a lo que debían hacer. Y después de muerto se les presentó en persona, dándoles así claras pruebas de que estaba vivo. Durante cuarenta días se dejó ver de ellos y les estuvo hablando del reino de Dios.

Cuando todavía estaba con los apóstoles, Jesús les advirtió que no debían irse de Jerusalén. Les dijo:

—Esperen a que se cumpla la promesa que mi Padre les hizo, de la cual yo les hablé. Es cierto que Juan bautizó con agua, pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.

Los que estaban reunidos con Jesús, le preguntaron:

—Señor, ¿vas a restablecer en este momento el reino de Israel?

Jesús les contestó:

—No les corresponde a ustedes conocer el día o el momento que el Padre ha fijado con su propia autoridad; pero cuando el Espíritu Santo venga sobre ustedes, recibirán poder y saldrán a dar testimonio de mí, en Jerusalén, en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas de la tierra.

Dicho esto, mientras ellos lo estaban mirando, Jesús fue levantado, y una nube lo envolvió y no lo volvieron a ver. Y mientras miraban fijamente al cielo, viendo cómo Jesús se alejaba, dos hombres vestidos de blanco se aparecieron junto a ellos y les dijeron:

—Galileos, ¿por qué se han quedado mirando al cielo? Este mismo Jesús que estuvo entre ustedes y que ha sido llevado al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

7. Salmo Responsorial: Del salmo 46

 

R. Entre voces de júbilo, Dios asciende a su trono.

 

– Aplaudan, pueblos todos; aclamen al Señor, de gozo llenos; que el Señor, el Altísimo, es terrible y de toda la tierra, rey supremo. R.

– Entre voces de júbilo y trompetas, Dios, el Señor, asciende hasta su trono. Cantemos en honor de nuestro Dios; al rey honremos y cantemos todos. R.

– Porque Dios es el rey del universo, cantemos el mejor de nuestros cantos.  Reina Dios sobre todas las naciones desde su trono santo. R.

 

8. Segunda Lectura: Ef 1,17-23

 

Lectura de la carta del apóstol Pablo a los Efesios

Pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, al glorioso Padre, que les conceda el don espiritual de la sabiduría y se manifieste a ustedes, para que puedan conocerlo verdaderamente. Pido que Dios les ilumine la mente, para que sepan cuál es la esperanza a la que han sido llamados, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da al pueblo santo, y cuán grande y sin límites es su poder, el cual actúa en nosotros los creyentes. Este poder es el mismo que Dios mostró con tanta fuerza y potencia cuando resucitó a Cristo y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, poniéndolo por encima de todo poder, autoridad, dominio y señorío, y por encima de todo lo que existe, tanto en este tiempo como en el venidero. Sometió todas las cosas bajo los pies de Cristo, y a Cristo mismo lo dio a la iglesia como cabeza de todo. Pues la iglesia es el cuerpo de Cristo, de quien ella recibe su plenitud, ya que Cristo es quien lleva todas las cosas a su plenitud. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

9. Aleluya.

 

10. Evangelio: Mt 28,16-20

† Lectura del Evangelio según san Mateo

Así pues, los once discípulos se fueron a Galilea, al cerro que Jesús les había indicado. Y cuando vieron a Jesús, lo adoraron, aunque algunos dudaban. Jesús se acercó a ellos y les dijo:

—Dios me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, a las gentes de todas las naciones, y háganlas mis discípulos; bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Por mi parte, yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

13. Oración de los Fieles

+ Hermanos y hermanas, acudamos con confianza a  Jesucristo, el Señor, que subió al cielo y allí vive cerca del Padre para orar por nosotros. Respondemos: Te rogamos, Señor, óyenos.

Por la santa Iglesia de Dios: que alcance la unidad que quiso para ella Cristo y, fiel a su misión, anuncie el Evangelio a toda criatura, roguemos al Señor. R.

Por todos los pueblos del universo: para que reconozcan al único Dios verdadero y a su enviado Jesucristo, roguemos al Señor. R.

Por los enfermos: para que el Padre que glorificó el cuerpo de su Hijo, cure también los dolores de sus cuerpos, roguemos al Señor. R.

Por nuestra comunidad, para que reconozca la presencia del Reino y viva siempre en la unidad de la Iglesia, roguemos al Señor. R.

+ Señor nuestro, Jesucristo, que para manifestar las maravillas de tu majestad subiste al cielo ante tus apóstoles; concédenos la ayuda de tu bondad y, según tu promesa, permanece siempre con nosotros. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

21. Oración después de la Comunión 

+ Dios todopoderoso, que ya desde este mundo nos haces participar de tu vida divina; aviva en nosotros el deseo de la patria eterna, donde nos aguarda Cristo, Hijo tuyo y hermano nuestro. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

5 de Mayo: LUNES – 7ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 19,1-8/ Sal 67/ Jn 16,29-33                                                 Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 67

 

R. Cantemos a Dios un canto de alabanza.

 

– Cuando el Señor actúa sus enemigos se dispersan y huyen ante su faz los que lo odian; como se disipa el humo, se disipan; como la cera se derrite al fuego, así ante Dios perecen los malvados. R.

– Ante el Señor, su Dios, gocen los justos y salten de alegría. Entonen alabanzas a su nombre. En honor del Señor toquen la cítara. R.

– Porque el Señor, desde su templo santo, a huérfanos y viudas da su auxilio; él fue quien dio a los desvalidos casa; libertad y riqueza a los cautivos. R.

 

6 de Mayo: MARTES – 7ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 20, 17-27 / Sal 67 / Jn 17, 1-11a.                                       Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 67

 

R. Reyes de la tierra, canten al Señor.

A tu pueblo extenuado diste fuerzas; nos colmaste, Señor, de tus favores y habitó tu rebaño en esa tierra que tu amor preparó para los pobres. R.

– Bendito sea el Señor, día tras día; que nos lleve en sus alas y nos salve. Nuestro Dios es un Dios de salvación, porque puede librarnos de la muerte. R.

 

7 de Mayo: MIÉRCOLES – 7ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 20, 28-38 / Sal 67 / Jn 17, 11b-19                                      Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 67

 

R. Reyes de la tierra, canten al Señor.

 

– Señor, despliega tu poder, reafirma lo que has hecho por nosotros, desde Jerusalén, desde tu templo, a donde vienen los reyes con sus dones. R.

– Cántenle al Señor, reyes de la tierra, denle gloria al Señor que recorre los cielos seculares y que dice con voz como de trueno: «Glorifiquen a Dios». R.

– Sobre Israel su majestad se extiende y su poder,  sobre las nubes. Bendito sea nuestro Dios. R.

 

8 de Mayo: JUEVES – 7ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 22, 30; 23, 6-11 / Sal 15 / Jn 17, 20-26                             Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 15

 

R. Enséñanos, Señor, el camino de la vida.

 

– Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia; mi vida está en sus manos. R.

– Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado, jamás tropezaré. R.

– Por eso se me alegran el corazón y el alma, y mi cuerpo vivirá tranquilo; porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R.

– Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia y de alegría perpetua junto a ti. R.

 

9 de Mayo: VIERNES – 7ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 25, 13-21 / Sal 102 / Jn 21, 15-19                                      Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 102

 

R. Bendigamos al Señor, que es el rey del universo.

 

– Bendice al Señor, alma mía, que todo mi ser bendiga su santo nombre. Bendice al Señor, alma mía, y no te olvides de sus beneficios. R.

– Como desde la tierra hasta el cielo, así es de grande su misericordia; como dista el oriente del ocaso, así aleja de nosotros nuestros delitos. R.

– En el cielo el Señor puso su trono y su reino abarca el universo. Bendigan al Señor todos los ángeles, ejecutores fieles de sus órdenes. R.

 

10 de Mayo: SÁBADO – VIGILIA DE PENTECOSTÉS

 

Gn 11,1-9 / Sal103 / Rom 8,22-27 / Jn 7,37-39                                   Rojo

 

5. Oración Colecta

 

+ Oremos: Dios misericordioso que has querido que celebráramos el misterio pascual durante cincuenta días, renueva entre nosotros el prodigio de Pentecostés, para que los pueblos divididos por el odio y el pecado, se reúnan por medio de tu Espíritu y confiesen tu nombre en la diversidad de sus lenguas.Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

6. Primera Lectura: Gn 11,1-9

 

Lectura del libro del Génesis

 

En aquel tiempo todo el mundo hablaba el mismo idioma. Cuando salieron de la región oriental, encontraron una llanura en la región de Sinar y allí se quedaron a vivir. Un día se dijeron unos a otros: “Vamos a hacer ladrillos y a cocerlos en el fuego.” Así, usaron ladrillos en lugar de piedras y asfalto natural en lugar de mezcla. Después dijeron: “Vengan, vamos a construir una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo. De este modo nos haremos famosos y no tendremos que dispersarnos por toda la tierra.”

Pero el Señor bajó a ver la ciudad y la torre que los hombres estaban construyendo, y pensó: “Ellos son un solo pueblo y hablan un solo idioma; por eso han comenzado este trabajo, y ahora por nada del mundo van a dejar de hacerlo. Es mejor que bajemos a confundir su idioma, para que no se entiendan entre ellos.”

Así fue como el Señor los dispersó por toda la tierra, y ellos dejaron de construir la ciudad. En ese lugar el Señor confundió el idioma de todos los habitantes de la tierra, y de allí los dispersó por todo el mundo. Por eso la ciudad se llamó Babel. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

R. Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra

 

– Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres! Te vistes de belleza y majestad, la luz te envuelve como un manto. R.

– Cuántas son tus obras, Señor, y todas las hiciste con sabiduría; la tierra está llena de tus criaturas. R.

– Todos ellos aguardan a que les eches comida a su tiempo; se la echas, y la atrapan; abres tu mano, y se sacian de bienes. R.

– Les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; envías tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la tierra. R.

 

8. Segunda Lectura: Rom 8,22-27

 

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos

 

Sabemos que hasta ahora la creación entera se queja y sufre como una mujer con dolores de parto. Y no solo ella sufre, sino también nosotros, que ya tenemos el Espíritu como anticipo de lo que vamos a recibir. Sufrimos profundamente, esperando el momento de ser adoptados como hijos de Dios, con lo cual serán liberados nuestros cuerpos. Con esa esperanza hemos sido salvados. Solo que esperar lo que ya se está viendo no es esperanza, pues, ¿quién espera lo que ya está viendo? Pero si lo que esperamos es algo que todavía no vemos, tenemos que esperarlo sufriendo con firmeza.

De igual manera, el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. Porque no sabemos orar como es debido, pero el Espíritu mismo ruega a Dios por nosotros, con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que examina los corazones, sabe qué es lo que el Espíritu quiere decir, porque el Espíritu ruega, conforme a la voluntad de Dios, por los del pueblo santo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

9. Aleluya.

 

10. Evangelio: Jn 7,37-39

 

† Lectura del Evangelio según san Juan

El último día de la fiesta era el más importante. Aquél día Jesús, puesto de pie, dijo con voz fuerte:

—Si alguien tiene sed, venga a mí, y el que cree en mí, que beba. Como dice la Escritura, del interior de aquél correrán ríos de agua viva.

Con esto, Jesús quería decir que los que creyeran en él recibirían el Espíritu; y es que el Espíritu todavía no estaba, porque Jesús aún no había sido glorificado. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

13. Oración de los Fieles

 

+  Oremos a Dios Padre, que por la muerte y resurrección  de Cristo, nos a dado el Espíritu Santo y a cada petición, responderemos diciendo: R. Envíanos, Señor, tu Espíritu Santo

Por la Iglesia de Dios, extendida por el universo; para que, impulsada por el Espíritu Santo, permanezca atenta a lo que sucede en el mundo, haga suyos los sufrimientos, alegrías y esperanzas de la humanidad, e ilumine a todos con la luz y el amor del Evangelio, roguemos al Señor. R.

Por todos los pueblos y razas en la diversidad de culturas y civilizaciones; para que el Espíritu Santo abra los corazones de todos al Evangelio, proclamado en sus propias lenguas y los guíe hasta la verdad plena, roguemos al Señor. R.

Por el mundo, sujeto a cambios profundos; para que el Espíritu Santo, que abarca la historia humana, promueva la esperanza de un futuro mejor y reconozca la presencia de Jesucristo, roguemos al Señor. R.

Por nosotros, aquí reunidos; para que iluminados y fortalecidos por el Espíritu Santo, demos testimonio de nuestra fe y realicemos las obras del reino, roguemos al Señor. R.

+ Dios padre, nuestro; tu Espíritu Santo ora con nosotros y dentro de nosotros; escucha la oración de tu Iglesia, morada suya, y concédenos lo que el mismo Espíritu nos sugiere pedirte.Por Jesucristo nuestro Señor.  Amén.

 

21. Oración después de la Comunión 

 

+ Dios eterno y todopoderoso, haz brillar sobre nosotros tu salvación y concédenos que Cristo, luz de luz, encienda los corazones de quienes hemos renacido a una nueva vida, con el fuego del Espíritu Santo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 11 de Mayo: DOMINGO DE PENTECOSTÉS

 

Hch 2, 1-11 / Sal 103 / 1 Cor 12, 3b-7.12-13 / Jn 20, 19-23              Rojo

 

5. Oración Colecta

+ Oremos: Dios nuestro, que por el misterio de Pentecostés santificas a tu Iglesia extendida por todas las naciones; concede al mundo entero los dones de tu Espíritu Santo y continúa realizando hoy, en el corazón de tus fieles, la unidad y el amor de la primitiva Iglesia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

6. Primera Lectura: Hch 2, 1-11

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 

Cuando llegó la fiesta de Pentecostés, todos los creyentes se encontraban reunidos en un mismo lugar. De repente, un gran ruido que venía del cielo, como de un viento fuerte, resonó en toda la casa donde ellos estaban. Y se les aparecieron lenguas como de fuego  que se repartieron, y sobre cada uno de ellos se asentó una. Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu hacía que hablaran.

Vivían en Jerusalén judíos cumplidores de sus deberes religiosos, que habían venido de todas partes del mundo. La gente se reunió al oír aquel ruido, y no sabía qué pensar, porque cada uno oía a los creyentes hablar en su propia lengua. Eran tales su sorpresa y su asombro, que decían:

— ¿Acaso no son galileos todos estos que están hablando?  ¿Cómo es que los oímos hablar en nuestras propias lenguas?  Aquí hay gente de Partia, de Media, de Elam, de Mesopotamia, de Judea, de Capadocia, del Ponto y de la provincia de Asia, de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene. Hay también gente de Roma que vive aquí; unos son judíos de nacimiento y otros se han convertido al judaísmo. También los hay venidos de Creta y de Arabia. ¡Y los oímos hablar en nuestras propias lenguas de las maravillas de Dios! Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

7. Salmo Responsorial: Del salmo 103

 

R. Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra.

 

– Bendice al Señor, alma mía; Señor y Dios mío, inmensa es tu grandeza. ¡Qué numerosas son tus obras, Señor!  La tierra llena está de tus criaturas. R.

– Si retiras tu aliento, toda criatura muere y vuelve al polvo.  Pero envías tu espíritu, que da vida, y renuevas el aspecto de la tierra. R.

– Que Dios sea glorificado para siempre y se goce en sus criaturas. Ojalá que le agraden mis alabanzas y yo me alegraré en el Señor. R.

Envía, Señor, tu Espíritu a renovar la tierra. Aleluya.

 

8. Segunda Lectura: 1 Cor 12, 3b-7.12-13

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios Hermanos: Nadie puede decir: “¡Jesús es Señor!”, si no está hablando por el poder del Espíritu Santo.

Hay en la iglesia diferentes dones, pero el que los concede es un mismo Espíritu. Hay diferentes maneras de servir, pero todas por encargo de un mismo Señor. Y hay diferentes manifestaciones de poder, pero es un mismo Dios, que, con su poder, lo hace todo en todos. Dios da a cada uno alguna prueba de la presencia del Espíritu, para provecho de todos. Por medio del Espíritu, a unos les concede que hablen con sabiduría; y a otros, por el mismo Espíritu, les concede que hablen con profundo conocimiento. Unos reciben fe por medio del mismo Espíritu, y otros reciben el don de curar enfermos. Unos reciben poder para hacer milagros, y otros tienen el don de profecía. A unos, Dios les da la capacidad de distinguir entre los espíritus falsos y el Espíritu verdadero, y a otros la capacidad de hablar en lenguas; y todavía a otros les da la capacidad de interpretar lo que se ha dicho en esas lenguas. Pero todas estas cosas las hace con su poder el único y mismo Espíritu, dando a cada persona lo que a él mejor le parece.

El cuerpo humano, aunque está formado por muchos miembros, es un solo cuerpo. Así también Cristo. Y de la misma manera, todos nosotros, judíos o no judíos, esclavos o libres, fuimos bautizados para formar un solo cuerpo por medio de un solo Espíritu; y a todos se nos dio a beber de ese mismo Espíritu. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

9. Aleluya.

 

10. Evangelio: Jn 20, 19-23

 

† Lectura del Evangelio según san Juan

 

Al llegar la noche del primer día de la semana, los discípulos se habían reunido con las puertas cerradas por miedo a las autoridades judías. Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo: — ¡Paz a ustedes!

Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y ellos se alegraron de ver al Señor. Luego Jesús les dijo otra vez:

— ¡Paz a ustedes! Como el Padre me envió a , así yo los envío a ustedes.

Y sopló sobre ellos, y les dijo:

—Reciban el Espíritu Santo. A quienes ustedes perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a quienes no se los perdonen, les quedarán sin perdonar. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

13. Oración de los Fieles

 

+ En este santísimo día que terminamos las fiestas pascuales, oremos, hermanos y hermanas, al Padre por mediación de su Hijo Jesucristo, que nos envíe el Espíritu Santo para acrecentar la renovación de su Iglesia.  Respondemos: R. Te rogamos, Señor, óyenos.

Por la santa Iglesia de Dios: para que, llena de los dones del Espíritu, sea congregada en la unidad, roguemos al Señor. R.

Por los obispos, los sacerdotes, los ministros y servidores: para que reciban el espíritu de sabiduría y santidad, roguemos al Señor. R.

Por los que trabajan por la paz y la concordia entre los pueblos: que logren reunir a los seres humanos en el amor, roguemos al Señor. R.

Por los que son víctimas de la debilidad, el vicio o la duda: que el Espíritu del Señor los lleve por el buen camino, roguemos al Señor. R.

Por el pueblo de Dios aquí reunido: para que la fuerza del Espíritu nos haga crecer a todos en la fe y en la unidad, roguemos al Señor. R.

+ Dios todopoderoso y eterno, que has derramado tu Espíritu sobre los seres humanos; escucha las oraciones de tu Iglesia para que, los pueblos dispersos por la división de las lenguas, lleguen finalmente a la unidad en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

21. Oración después de la Comunión 

+ Señor, tú que nos concedes participar de la vida divina por medio de tus sacramentos, conserva en nosotros el don de tu amor y la presencia viva del Espíritu Santo, para que esta comunión nos haga vivir desde ahora la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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