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SUBSIDIOS ESPIRITUALES Y FORMATIVOS

ABRIL 2008: LECTURAS Y CELEBRACIONES

1 de Abril: MARTES – LA ANUNCIACIÓN

 

Is 7, 10-14 / Sal 39 / Heb 10, 4-10 / Lc 1, 26-38                       Blanco

 

5. Oración Colecta

+ Oremos: Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo, al encarnarse en el seno de santa María participara de nuestra condición humana; concede a quienes lo reconocemos como Dios y hombre verdadero, participar, por medio de la gracia, de su vida divina. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

6. Primera Lectura: Is 7, 10-14

 

Lectura del libro del profeta Isaías

 

El Señor dijo también a Ahaz:“Pide al Señor tu Dios que haga un milagro que te sirva de señal, ya sea abajo en lo más profundo o arriba en lo más alto.”

Ahaz contestó: “No, yo no voy a poner a prueba al Señor pidiéndole una señal.”

Entonces Isaías dijo: “Escuchen ustedes, los de la casa real de David.

¿Les parece poco molestar a los hombres, que quieren también molestar a mi Dios?

Pues el Señor mismo les va a dar una señal: La joven está encinta y va a tener un hijo, al que pondrá por nombre Emanuel. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

7. Salmo Responsorial: Del salmo 39

 

R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

– Sacrificios, Señor, tú no quisiste; abriste, en cambio, mis oídos a tu voz. No exigiste holocaustos por la culpa, así que dije: «Aquí estoy». R.

– Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad. En tus libros se me ordena hacer tu voluntad; esto es, Señor, lo que deseo: Tu ley en medio de mi corazón. R.

He anunciado tu justicia en la gran asamblea; no he cerrado mis labios, lo sabes, Señor. R.

– No callé tu justicia, antes bien, proclamé tu lealtad y tu auxilio. Tu amor y tu lealtad no los he ocultado a la gran asamblea. R.

 

8. Segunda Lectura: Heb 10, 4-10

 

Lectura de la carta a los Hebreos

Hermanos: La sangre de los toros y de los chivos no puede quitar los pecados.

Por eso Cristo, al entrar en el mundo, dijo a Dios:

“No quieres sacrificio ni ofrendas, sino que me has dado un cuerpo.

No te agradan los holocaustos ni las ofrendas para quitar el pecado.

Entonces dije: ‘Aquí estoy, tal como está escrito de mí en el libro, para hacer tu voluntad, oh Dios.’ ”

En primer lugar, dice que Dios no quiere ni le agradan sacrificios ni ofrendas de animales, ni holocaustos para quitar el pecado, a pesar de que son cosas que la ley manda ofrecer. Y después añade: “Aquí vengo para hacer tu voluntad. Es decir, que quita aquellos sacrificios antiguos y pone en su lugar uno nuevo. Dios nos ha consagrado porque Jesucristo hizo la voluntad de Dios al ofrecer su propio cuerpo en sacrificio una sola vez y para siempre. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

9. Aclamación: Tu Palabra me da vida u otra.

 

10. Evangelio: Lc 1, 26-38

 

† Lectura del Evangelio según san Lucas

 

A los seis meses, Dios mandó al ángel Gabriel a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, donde vivía una joven llamada María; era virgen, pero estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David. El ángel entró en el lugar donde ella estaba, y le dijo: — ¡Salve, llena de gracia! El Señor está contigo.

María se sorprendió de estas palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo:

—María, no tengas miedo, pues tú gozas del favor de Dios. Ahora vas a quedar encinta: tendrás un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será un gran hombre, al que llamarán Hijo del Dios altísimo, y Dios el Señor lo hará Rey, como a su antepasado David, para que reine por siempre sobre el pueblo de Jacob. Su reinado no tendrá fin.

María preguntó al ángel:

— ¿Cómo podrá suceder esto, si no vivo con ningún hombre?

El ángel le contestó:

—El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Dios altísimo se posará sobre ti. Por eso, el niño que va a nacer será llamado Santo e Hijo de Dios. También tu parienta Isabel va a tener un hijo, a pesar de que es anciana; la que decían que no podía tener hijos, está encinta desde hace seis meses. Para Dios no hay nada imposible.

Entonces María dijo:

Yo soy esclava del Señor; que Dios haga conmigo como me has dicho.

Con esto, el ángel se fue. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

13. Oración de los Fieles

+ Al celebrar hoy el inicio de la salvación del linaje humano, oremos, hermanos y hermanas, a Dios Padre todopoderoso. Respondemos: R. Escúchanos, Señor.

Para que el Hijo de Dios, que se hizo hombre en el seno de María, conceda a los fieles imitar a aquélla que complació con su humildad al Señor y a nosotros nos ayudó con su obediencia, roguemos al Señor. R.

Para que el Verbo de Dios, que al hacerse hombre en el seno de María cumplió las antiguas profecías, realice también, con su encarnación, los anhelos y esperanzas de los pueblos que aún ignoran su presencia, roguemos al Señor. R.

Para que el que enaltece a los humildes y colma de bienes a los hambrientos dé fuerza a los decaídos, consuele a los tristes y conceda su ayuda a los que sufren, roguemos al Señor. R.

Para que el que miró la humillación de María, su sierva, ponga también sus ojos en nuestra debilidad y haga obras grandes en nosotros, roguemos al Señor. R.

+ Oremos: Dios nuestro, que escogiste a santa María como Madre del Salvador, escucha las oraciones de tu Iglesia; y haz que, siguiendo su ejemplo y poniendo en ti toda nuestra esperanza, obtengamos los bienes que te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

21. Oración después de la Comunión 

+ Confirma, Señor, en nosotros la fe verdadera, mediante los sacramentos  que hemos recibido; para que cuantos confesamos al Hijo de santa María, como Dios y hombre verdadero, lleguemos al gozo del Reino por el poder de su resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

2 de Abril: MIÉRCOLES – SAN CARLOS DE BRASIL

 

1 Pe 5, 4-10 / Sal 23 / Mt 16, 13-19                                             Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 23

 

R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos haciendo honor a su nombre. R.

Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza. R.

Me has preparado un banquete  ante los ojos de mis enemigos; has vertido perfume en mi cabeza y has llenado mi copa a rebosar. R.

Tu bondad y tu amor me acompañan a lo largo de mis días, y en tu casa, oh Señor, por siempre viviré. R.

 

3 de Abril: JUEVES – 2ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 5, 27-33 / Sal 33 / Jn 3, 31-36                                             Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 33

 

R. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor.

– Bendeciré al Señor a todas horas, no cesará mi boca de alabarlo. Yo me siento orgulloso del Señor, que se alegre su pueblo al escucharlo. R.

– Proclamemos la grandeza del Señor y alabamos todos juntos su poder. Cuando acudí al Señor, me hizo caso y me libró de todos mis temores. R.

– Confía en el Señor y saltarás de gusto: jamás te sentirás decepcionado, porque el Señor escucha el clamor de los pobres y los libra de todas sus angustias. R.

– Junto a aquellos que temen al Señor el ángel del Señor acampa y los protege. Haz la prueba y verás qué bueno es el Señor. Dichoso el hombre que se refugia en él. R.

 

4 de Abril: VIERNES – 2ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 5, 34-42 / Sal 26 / Jn 6, 1-15                                               Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 26

 

R. El Señor es mi luz y mi salvación.

 

– El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién voy a tenerle miedo? El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién podrá hacerme temblar? R.

– Lo único que pido, lo único que busco, es vivir en la casa del Señor toda mi vida, para disfrutar las bondades del Señor y estar continuamente en su presencia. R.

– La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y en el Señor confía. R.

 

5 de Abril: SÁBADO – 2ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 6, 1-7 / Sal 32 / Jn 6, 16-21                                                 Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 32

 

R. El Señor cuida de aquéllos que lo temen.

 

– Que los justos aclamen al Señor; es propio de los justos  alabarlo. Demos gracias a Dios, al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos. R.

– Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus  bondades. R.

– Cuida el Señor de aquéllos que lo temen y en su bondad confían;  los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. R.

 

6 de Abril: TERCER DOMINGO DE PASCUA

 

Hch 2, 14.22-28 / Sal 15 / 1 Pe 1, 17-21 / Lc 24, 13-35          Blanco

 

5. Oración Colecta

+ Oremos: Señor, tú que nos has renovado en el espíritu al devolvernos la dignidad de hijos tuyos, concédenos reconocer, llenos de júbilo y esperanza, que el día glorioso de la resurrección ha llegado para nosotros. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

6. Primera Lectura: Hch 2, 14.22-28

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles

 

Pedro se puso de pie junto con los otros once apóstoles, y con voz fuerte dijo: “Judíos y todos los que viven en Jerusalén, sepan ustedes esto y oigan bien lo que les voy a decir.

“Escuchen, pues, israelitas, lo que voy a decir: Como ustedes saben muy bien, Dios demostró ante ustedes la autoridad de Jesús de Nazaret, haciendo por medio de él grandes maravillas, milagros y señales. Y a ese hombre, que conforme a los planes y propósitos de Dios fue entregado, ustedes lo mataron, crucificándolo por medio de hombres malvados. Pero Dios lo resucitó, liberándolo de los dolores de la muerte, porque la muerte no podía tenerlo dominado. El rey David, refiriéndose a Jesús, dijo: ‘Yo veía siempre al Señor delante de mí; con él a mi derecha, nada me hará caer.

Por eso se alegra mi corazón, y mi lengua canta llena de gozo.

Todo mi ser vivirá confiadamente, porque no me dejarás en el sepulcro ni permitirás que se descomponga el cuerpo de tu santo siervo.

Me mostraste el camino de la vida, y me llenarás de alegría con tu presencia.” Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

7. Salmo Responsorial: Del Salmo 15

 

R. Señor, enséñanos el camino de la vida.

 

– Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos. R.

– Bendeciré al Señor que me aconseja; hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor, con él a mi lado  jamás tropezaré. R.

– Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vive tranquilo: porque tú no me abandonarás a la muerte, ni dejarás que sufra la corrupción. R.

– Enséñame el camino de la vida, sáciame de gozo en tu presencia, de alegría perpetua junto a ti. R.

 

8. Segunda Lectura: 1 Pe 1, 17-21

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro

Si ustedes llaman “Padre” a Dios, que juzga a cada uno según sus hechos y sin parcialidad, deben mostrarle reverencia durante todo el tiempo que vivan en este mundo. Pues Dios los ha rescatado a ustedes de la vida sin sentido que heredaron de sus antepasados; y ustedes saben muy bien que el costo de este rescate no se pagó con cosas corruptibles, como el oro o la plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, que fue ofrecido en sacrificio como un cordero sin defecto ni mancha. Cristo había sido destinado para esto desde antes que el mundo fuera creado, pero en estos tiempos últimos ha aparecido para bien de ustedes. Por medio de Cristo, ustedes creen en Dios, el cual lo resucitó y lo glorificó; así que ustedes han puesto su fe y su esperanza en Dios. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

9. Aleluya.

 

10. Evangelio: Lc 24, 13-35

 

† Lectura del Evangelio según san Lucas

Aquel mismo día, dos de los discípulos se dirigían a un pueblo llamado Emaús, a unos once kilómetros de Jerusalén. Iban hablando de todo lo que había pasado. Mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó y comenzó a caminar con ellos. Pero aunque lo veían, algo les impedía darse cuenta de quién era. Jesús les preguntó:

— ¿De qué van hablando ustedes por el camino?

Se detuvieron tristes, y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, contestó:

— ¿Eres tú el único que ha estado alojado en Jerusalén y que no sabe lo que ha pasado allí en estos días?

Él les preguntó: — ¿Qué ha pasado?

Le dijeron: —Lo de Jesús de Nazaret, que era un profeta poderoso en hechos y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo; y cómo los jefes de los sacerdotes y nuestras autoridades lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaran. Nosotros teníamos la esperanza de que él sería el que había de libertar a la nación de Israel. Pero ya hace tres días que pasó todo eso. Aunque algunas de las mujeres que están con nosotros nos han asustado, pues fueron de madrugada al sepulcro, y como no encontraron el cuerpo, volvieron a casa. Y cuentan que unos ángeles se les han aparecido y les han dicho que Jesús vive. Algunos de nuestros compañeros fueron después al sepulcro y lo encontraron tal como las mujeres habían dicho, pero a Jesús no lo vieron.

Entonces Jesús les dijo:

— ¡Qué faltos de comprensión son ustedes y qué lentos para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿Acaso no tenía que sufrir el Mesías estas cosas antes de ser glorificado?

Luego se puso a explicarles todos los pasajes de las Escrituras que hablaban de él, comenzando por los libros de Moisés y siguiendo por todos los libros de los profetas.

Al llegar al pueblo adonde se dirigían, Jesús hizo como que iba a seguir adelante. Pero ellos lo obligaron a quedarse, diciendo:

—Quédate con nosotros, porque ya es tarde. Se está haciendo de noche.

Jesús entró, pues, para quedarse con ellos. Cuando ya estaban sentados a la mesa, tomó en sus manos el pan, y habiendo dado gracias a Dios, lo partió y se lo dio. En ese momento se les abrieron los ojos y reconocieron a Jesús; pero él desapareció. Y se dijeron el uno al otro:

— ¿No es verdad que el corazón nos ardía en el pecho cuando nos venía hablando por el camino y nos explicaba las Escrituras?

Sin esperar más, se pusieron en camino y volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los once apóstoles y a sus compañeros, que les dijeron:

—De veras ha resucitado el Señor, y se le ha aparecido a Simón.

Entonces ellos dos les contaron lo que les había pasado en el camino, y cómo reconocieron a Jesús cuando partió el pan. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

13. Oración de los Fieles

+ El Reino de los Cielos es un don gratuito del Señor, pero también un compromiso solidario nuestro. Oremos para que todos los humanos, participemos responsablemente en la obra de la salvación. Respondemos: R. Venga a nosotros tu Reino, Señor.

– Para que la comunidad cristiana persevere en la fe y dé testimonio de la renovación en el Espíritu con obras de paz, roguemos al Señor. R.

Para que todas las familias compartan los dones de verdad y gracia que han recibido, y en su uso de los bienes materiales den razón de la esperanza que resplandece en Cristo resucitado, roguemos al Señor. R.

Para que todos los cristianos, que reconocen a Cristo en la Palabra y en la fracción del pan, sepan reconocerlo en los pobres y en todos los que sufren, roguemos al Señor. R.

Para que los renacidos en el bautismo rechacen toda forma de violencia y de mentira, y se adhieran a la verdad de Cristo Señor en sus pensamientos y en sus obras, roguemos al Señor. R.

Para que, al terminar nuestra celebración, toda nuestra vida anuncie al mundo la reconciliación y la paz, roguemos al Señor. R.

+ Dios, Padre nuestro, que en Cristo resucitado has comenzado la nueva creación, haz que los hijos de la Iglesia, con la gracia del Espíritu Santo, anuncien la perenne novedad del Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

 

21. Oración después de la Comunión 

+ Mira, Señor, con bondad, a estos hijos tuyos que has renovado por medio de los  sacramentos y condúcelos al gozo eterno de la resurrección. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

7 de Abril: LUNES – 3ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 6,8-15 / Sal 118 / Jn 6,22-29                                               Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 118

 

R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.

– Aunque los poderosos se burlen de mí yo seguiré observando  fielmente tu ley. Tus mandamientos, Señor, son mi alegría; ellos son también mis consejeros. R.

– Te conté mis necesidades y me escuchaste; enséñame, Señor, tu voluntad. Dame nueva luz para conocer tu ley y para meditar las maravillas  de tu amor. R.

– Apártame de los caminos falsos y dame la gracia de cumplir tu voluntad. He escogido el camino  de la lealtad a tu voluntad y a tus mandamientos. R.

 

8 de Abril: MARTES – 3ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 7,51-59 / Sal 30 / Jn 6,30-35                                               Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 30

 

R. En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.

– Sé tú, Señor, mi fortaleza y mi refugio, la muralla que me salve. Tú, que eres mi fortaleza y mi defensa, por tu nombre, dirígeme y guíame. R.

– En tus manos encomiendo mi espíritu y tú, mi Dios leal, me  librarás. En ti, Señor, deposito mi confianza y tu misericordia  me llenará de alegría. R.

– Vuelve, Señor, tus ojos a tu siervo y sálvame, por tu misericordia; cuídame, Señor, y escóndeme junto a ti, lejos de las  intrigas de los hombres. R.

 

9 de Abril: MIÉRCOLES – 3ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 8,1-8 / Sal 65  / Jn 6, 35-40                                                 Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 65

 

R. Las obras del Señor son admirables.

 

Que aclame al Señor toda la tierra. Celebremos su gloria y su poder, cantemos un himno de alabanza, digamos al Señor: «Tu obra es admirable».  R.

Que se postre ante ti la tierra entera y celebre con cánticos tu  nombre. Admiremos las obras del Señor, los prodigios que ha hecho  por los hombres. R.

El transformó el mar Rojo en tierra firme y los hizo cruzar el  Jordán a pie enjuto. Llenémonos por eso de gozo y gratitud: el Señor es eterno y poderoso. R.

 

 10 de Abril: JUEVES – 3ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 8,26-40 /Sal 65 / Jn 6,44-52                                                Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 65

 

R. Tu salvación, Señor, es para todos.

 

– Naciones, bendigan a nuestro Dios, hagan resonar sus alabanzas,  porque él nos ha devuelto la vida y no dejó que tropezaran nuestros  pies. R.

– Cuantos temen a Dios, vengan y escuchen, y les diré lo que ha  hecho por mí; a él dirigí mis oraciones y mi lengua le cantó alabanzas. R.

– Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica, ni me retiró su gracia. R.

 

11 de Abril: VIERNES – 3ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 9,1-20 / Sal 116 / Jn 6,53-58                                               Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 116

 

 R. Que aclamen al Señor todos los pueblos.

– Que alaben al Señor todas las naciones, que lo aclamen todos los  pueblos. R.

– Porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre. R.

 

12 de Abril: SÁBADO – 3ª SEMANA DE PASCUA

 

 Hch 9,31-42/ Sal 115/ Jn 6,61-70                                              Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 115

 

R. ¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?

 

– ¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Levantaré el  cáliz de salvación e invocaré el nombre del Señor. R.

– Cumpliré mis promesas al Señor ante todo su pueblo. A los ojos de  Dios es muy penoso que mueran sus amigos. R.

– De la muerte, Señor, me has librado, a mí, tu esclavo e hijo de tu esclava. Te ofreceré con gratitud un sacrificio e invocaré tu nombre.  R.

 

13 de Abril: CUARTO DOMINGO DE PASCUA

 

Hch 2, 14a.36-41 / Sal 22 / 1 Pe 2, 20b-25 / Jn 10, 1-10        Blanco

 

5. Oración Colecta

+ Oremos: Dios nuestro, que quisiste que tu Hijo muriera en la Cruz para salvar a toda la humanidad, concédenos aceptar por su amor la cruz del sufrimiento, para participar de los frutos de su redención. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

6. Primera Lectura: Hch 2, 14a.36-41

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles

 

Entonces Pedro se puso de pie junto con los otros once apóstoles, y con voz fuerte dijo: “Sepa todo el pueblo de Israel, con toda seguridad, que a este mismo Jesús a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Mesías.”

Cuando los allí reunidos oyeron esto, se afligieron profundamente, y preguntaron a Pedro y a los otros apóstoles:

—Hermanos, ¿qué debemos hacer?

Pedro les contestó:

—Vuélvanse a Dios y bautícese cada uno en el nombre de Jesucristo, para que Dios les perdone sus pecados, y así él les dará el Espíritu Santo. Porque esta promesa es para ustedes y para sus hijos, y también para todos los que están lejos; es decir, para todos aquellos a quienes el Señor nuestro Dios quiera llamar.

Con estas y otras palabras, Pedro les habló y les aconsejó, diciéndoles:

— ¡Apártense de esta gente perversa!

Así pues, los que hicieron caso de su mensaje fueron bautizados; y aquel día se agregaron a los creyentes unas tres mil personas. Y eran fieles en conservar la enseñanza de los apóstoles, en compartir lo que tenían, en reunirse para partir el pan y en la oración. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

7. Salmo Responsorial: Del salmo 23

 

R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

 

– En verdes praderas me hace descansar, a las aguas tranquilas me conduce, me da nuevas fuerzas y me lleva por caminos rectos haciendo honor a su nombre. R.

– Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo; tu vara y tu bastón me inspiran confianza. R.

Me has preparado un banquete  ante los ojos de mis enemigos; has vertido perfume en mi cabeza y has llenado mi copa a rebosar. R.

– Tu bondad y tu amor me acompañan a lo largo de mis días, y en tu casa, oh Señor, por siempre viviré. R.

 

8. Segunda Lectura: 1 Pe 2, 20b-25

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro

Hermanos: Si sufren por haber hecho el bien, y soportan con paciencia el sufrimiento, eso es agradable a Dios. Pues para esto los llamó Dios, ya que Cristo sufrió por ustedes, dándoles un ejemplo para que sigan sus pasos. Cristo no cometió ningún pecado ni engañó jamás a nadie. Cuando lo insultaban, no contestaba con insultos; cuando lo hacían sufrir, no amenazaba, sino que se encomendaba a Dios, que juzga con rectitud. Cristo mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, para que nosotros muramos al pecado y vivamos una vida de rectitud. Cristo fue herido para que ustedes fueran sanados. Pues ustedes andaban antes como ovejas extraviadas, pero ahora han vuelto a Cristo, que los cuida como un pastor y vela por ustedes. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

9. Aleluya.

 

10. Evangelio: Jn 10, 1-10

 

† Lectura del Evangelio según san Juan

 

Entonces Jesús dijo: “Les aseguro que el que no entra en el redil de las ovejas por la puerta es un ladrón y un bandido. Pero el que entra por la puerta es el pastor que cuida las ovejas. El portero le abre la puerta, y el pastor llama a cada oveja por su nombre, y las ovejas reconocen su voz; las saca del redil, y cuando ya han salido todas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque reconocen su voz. En cambio, a un desconocido no lo siguen, sino que huyen de él, porque desconocen su voz.”

Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir.

Jesús volvió a decirles: “Esto les aseguro: Yo soy la puerta por donde pasan las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí, fueron unos ladrones y unos bandidos; pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta: el que por mí entre, se salvará. Será como una oveja que entra y sale y encuentra pastos.

El ladrón viene solamente para robar, matar y destruir; pero yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

13. Oración de los Fieles

+ Levantemos, hermanos y hermanas, nuestros ojos a Cristo, obispo y pastor de nuestras vidas, y pongamos en sus manos con toda confianza las necesidades de la humanidad. Respondemos: Te rogamos, Señor, óyenos.

Para que los obispos, presbíteros y diáconos, apacienten santamente a los pueblos que tienen encomendados, roguemos al Señor. R.

Para que la paz que Jesucristo concedió a los discípulos se arraigue con fuerza en nuestro mundo, y se alejen de las naciones el odio y las guerras, roguemos al Señor. R.

Para que los enfermos, los pobres y  todos los que sufren, encuentren en Cristo resucitado luz y esperanza, roguemos al Señor. R.

Para que Dios derrame en las familias cristianas el espíritu de piedad y de renuncia a lo mundano, de manera que germinen abundantes vocaciones al ministerio eclesial, roguemos al Señor. R.

+ Dios nuestro, fuente de gozo y de paz, que has concedido a tu Hijo el poder y la realeza  sobre todos los pueblos; escucha nuestra oración y sostennos con la fuerza de tu Espíritu, para que nunca nos separemos de Jesucristo, nuestro pastor que nos conducirá hacia fuentes de aguas vivas, Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

21. Oración después de la Comunión 

+ Señor nuestro Jesucristo, tú que nos has redimido por medio de la cruz y nos has hecho partícipes de tu Cuerpo, concédenos participar también de la gloria de tu resurrección. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 

14 de Abril: LUNES – 4ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 11,1-18 / Sal 41/ Jn 10,1-10                                                Blanco

 

Salmo Responsorial: De los salmos 41 y 42

 

R. Estoy sediento del Dios que da la vida.

 

– Como el venado busca el agua de los ríos, así, cansada, mi alma te busca a ti, Dios mío. R.

– Del Dios que da la vida está mi ser sediento. ¿Cuándo será posible ver de nuevo su templo? R.

– Envíame, Señor, tu luz y tu verdad; que ellas se conviertan en mi guía y hasta tu monte  santo me conduzcan, allí donde tú habitas. R.

– Al altar del Señor me acercaré, al Dios que es mi alegría, y a mi Dios, el Señor, le daré gracias  al compás de la cítara. R.

 

15 de Abril: MARTES – 4ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 11,19-26/ Sal 86 / Jn10, 22-30                                           Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 86

 

R. Alabad al Señor, todas las naciones.

 

– Él la ha cimentado sobre el monte santo; y el Señor prefiere las puertas de Sión a todas las moradas de Jacob.¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios! R.

– "Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles; filisteos, tirios y etíopes han nacido allí." Se dirá de Sión: "Uno por uno todos han nacido en ella; el Altísimo en persona la ha fundado." R.

– El Señor escribirá en el registro de los pueblos: "Éste ha nacido allí." Y cantarán mientras danzan: "Todas mis fuentes están en ti." R.

 

16 de Abril: MIÉRCOLES – 4ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 12, 24-25; 13, 1-5a /Sal 66/ Jn 12, 44-50                         Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 66

 

R. Que te alaben, Señor, todos los pueblos.

 

– Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.  R.

– Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones. R.

– Que te alaben, Señor, todos los pueblos; que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero. R.

 

17 de Abril: JUEVES – 4ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 13, 13-25 / Sal 88 / Jn 13, 16-20                                        Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 88

R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

 

Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que  su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: «Mi amor es para  siempre y mi lealtad, más firme que los cielos. R.

He encontrado a David, mi servidor, y con mi aceite santo lo he ungido.  Lo sostendrá mi mano y le dará mi brazo fortaleza. R.

Contará con mi amor y mi lealtad y su poder aumentará en mi nombre. El me podrá decir: “Tú eres mi padre, el Dios que me protege y que me salva”». R.

 

18 de Abril: VIERNES – 4ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 13, 26-33 / Sal 2 / Jn 14,1-6                                                Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 18

R. Jesucristo es el rey de las naciones.

 

El Señor me ha consagrado como rey de Sión, su ciudad santa. Anunciaré el decreto del Señor. He aquí lo que me dijo: R.

«Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy. Te daré en herencia las naciones y como propiedad, toda la tierra. Podrás gobernarlas con cetro de hierro, y despedazarlas como jarros». R.

Escuchen y comprendan estas cosas, reyes y gobernantes de la tierra. Adoren al Señor con reverencia, sírvanlo con temor. R.

 

19 de Abril: SÁBADO – 4ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 13,44-52 / Sal 97 / Jn 14,7-14                                             Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 97

 

R. Cantemos las maravillas del Señor.

 

– Cantemos al Señor un canto nuevo pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R.

– El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R.

– La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R.

 

20 de Abril: QUINTO DOMINGO DE PASCUA

 

Hch 6, 1-7 / Sal 32 / 1 Pe 2,4-9/ Jn 14, 1-12                             Blanco

 

5. Oración Colecta

+ Oremos: Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, obtengamos la verdadera  libertad y participemos de la vida eterna. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

 

6. Primera Lectura: Hch 6, 1-7

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 

 

En aquel tiempo, como el número de los creyentes iba aumentando, los de habla griega comenzaron a quejarse de los de habla hebrea, diciendo que las viudas griegas no eran bien atendidas en la distribución diaria de ayuda. Los doce apóstoles reunieron a todos los creyentes, y les dijeron:

—No está bien que nosotros dejemos de anunciar el mensaje de Dios para dedicarnos a la administración. Así que, hermanos, busquen entre ustedes siete hombres de confianza, entendidos y llenos del Espíritu Santo, para que les encarguemos estos trabajos. Nosotros seguiremos orando y proclamando el mensaje de Dios.

Todos estuvieron de acuerdo, y escogieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Pármenas y a Nicolás, uno de Antioquia que antes se había convertido al judaísmo. Luego los llevaron a donde estaban los apóstoles, los cuales oraron y les impusieron las manos.

El mensaje de Dios iba extendiéndose, y el número de los creyentes aumentaba mucho en Jerusalén. Incluso muchos sacerdotes judíos aceptaban la fe. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

7. Salmo Responsorial: Del salmo 32

R. El Señor cuida de aquellos que lo temen.

 

Que los justas aclamen al Señor; es propio de los justos alabarlo. Demos gracias a Dios al son del arpa, que la lira acompañe nuestros cantos. R.

Sincera es la palabra del Señor y todas sus acciones son leales. El ama la justicia y el derecho, la tierra llena está de sus bondades. R.

Cuida el Señor de aquellos que lo temen y en su bondad confían; los salva de la muerte y en épocas de hambre les da vida. R.

 

8. Segunda Lectura: 1 Pe 2,4-9

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro

Acérquense, pues, al Señor, la piedra viva que los hombres desecharon, pero que para Dios es una piedra escogida y de mucho valor. De esta manera, Dios hará de ustedes, como de piedras vivas, un templo espiritual, un sacerdocio santo, que por medio de Jesucristo ofrezca sacrificios espirituales, agradables a Dios. Por eso también dice la Escritura: “Yo pongo en Sión una piedra que es la piedra principal, escogida y muy valiosa; el que confíe en ella no quedará defraudado.”

Para ustedes, que creen, esa piedra es de mucho valor; pero para los que no creen se cumple lo que dice la Escritura:

“La piedra que los constructores despreciaron, se ha convertido en la piedra principal.”

Y también esto otro: “Una roca, una piedra con la cual tropezarán.” Pues ellos tropiezan al no hacer caso del mensaje: ese es su merecido.

Pero ustedes son una familia escogida, un sacerdocio al servicio del rey, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios. Y esto es así para que anuncien las obras maravillosas de Dios, el cual los llamó a salir de la oscuridad para entrar en su luz maravillosa. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

9. Aleluya.

 

10. Evangelio: Jn 14, 1-12

 

† Lectura del Evangelio según san Juan

 

 “No se angustien ustedes. Crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos lugares donde vivir; si no fuera así, yo no les hubiera dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de irme y de prepararles un lugar, vendré otra vez para llevarlos conmigo, para que ustedes estén en el mismo lugar en donde yo voy a estar. Ustedes saben el camino que lleva a donde yo voy.”

Tomás le dijo a Jesús: —Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo vamos a saber el camino?

Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se puede llegar al Padre.

Si ustedes me conocen a mí, también conocerán a mi Padre; y ya lo conocen desde ahora, pues lo han estado viendo.

Felipe le dijo entonces: —Señor, déjanos ver al Padre, y con eso nos basta.

Jesús le contestó: —Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conoces? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre, ¿por qué me pides que les deje ver al Padre? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las cosas que les digo, no las digo por mi propia cuenta. El Padre, que vive en mí, es el que hace sus propias obras. Créanme que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí; si no, crean al menos por las obras mismas. Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago; y hará otras todavía más grandes, porque yo voy a donde está el Padre. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

 

 

13. Oración de los Fieles

+ Invoquemos a Cristo, camino, verdad y vida; y como pueblo sacerdotal, pidámosle por las necesidades de todo el mundo, repitiendo: Por tu misericordia, Señor, óyenos.

Para que Cristo, esposo de la Iglesia, llene de alegría pascual a todos los que se han consagrado a la extensión de su reino, roguemos al Señor. R.

Para que Cristo, piedra angular del edificio, ilumine con el anuncio evangélico a los pueblos que aún desconocen la buena nueva de la resurrección, roguemos al Señor. R.

Para que Cristo, estrella luciente de la mañana, seque las lágrimas de los que lloran y aleje el dolor y  las penas de los que sufren, roguemos al Señor. R.

Para que Cristo, testigo fiel y veraz, nos conceda ser,  con nuestra alegría evangélica, sal y luz para los humanos que desconocen la victoria de la resurrección, roguemos al Señor. R.

+ Dios nuestro, que en tu Hijo Jesucristo has hecho que todo sea nuevo, escucha nuestra oración y haz que te amemos a ti y a los hermanos como tú nos has amado, para que el mundo te conozca a ti y a tu Hijo Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

21. Oración después de la Comunión 

+ Señor, tú que nos has concedido participar en esta Comunión,  míranos con bondad y ayúdanos a vencer nuestra fragilidad humana,  para poder vivir como hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

21 de Abril: LUNES – 5ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 14, 5-17 / Sal 113b / Jn 14, 21-26                                      Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 113B

 

R. Que todos te alaben sólo a ti, Señor.

 

– No por nosotros, Señor, no por nosotros, sino por ti mismo manifiesta tu grandeza, porque eres fiel y bondadoso. Que no nos pregunten los paganos: «¿Dónde está el Dios de Israel?» R.

– Nuestro Dios está en el cielo y él ha hecho todo lo que quiso. En cambio, los ídolos de los paganos son oro y plata, son dioses hechos por artesanos. R.

– Que los llene de bendiciones el Señor, que hizo el cielo y la tierra. El Señor se ha reservado para sí el cielo y a los hombres les ha entregado la tierra. R.

 

 

 

 

22 de Abril: MARTES – 5ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 14, 18-27 / Sal 144 / Jn 14, 27-31ª                                     Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 144

 

R. Bendigamos al Señor eternamente.

 

– Que te alaben, Señor, todas tus obras y que todos tus fieles te bendigan. Que proclamen la gloria de tu reino y den a conocer tus maravillas. R.

– Que muestren a los hombres tus proezas, el esplendor y la gloria de tu reino. Tu reino, Señor, es para siempre y tu imperio, para todas las generaciones. R.

– Que mis labios alaben al Señor, que todos los seres lo bendigan ahora y para siempre. R.

 

23 de Abril: MIÉRCOLES – 5ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 15, 1-6 /Sal 121 / Jn 15, 1-8                                                Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 121

 

R. Vayamos con alegría al encuentro del Señor.

– ¡Qué alegría sentí cuando me dijeron: «Vayamos a la casa del Señor»! Y hoy estamos aquí, Jerusalén, jubilosos, delante de tus puertas. R.

– A ti, Jerusalén, suben las tribus, las tribus del Señor, según lo que a Israel se le ha ordenado, para alabar el nombre del Señor. R.

– Por el amor que tengo a mis hermanos, voy a decir: «La paz esté contigo». Y por la casa del Señor, mi Dios, pediré para ti todos los bienes. R.

 

24 de Abril: JUEVES – 5ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 15,7-21 /Sal 95 / Jn 15,9-11                                                       Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 95

 

R. Cantemos la grandeza del Señor.

– Cantemos al Señor un nuevo canto, que le cante al Señor toda la tierra; cantemos al Señor y bendigámoslo. R.

– Proclamemos su amor día tras día; su grandeza anunciemos a los pueblos; de nación en nación, sus maravillas. R.

– Caigamos en su templo de rodillas.«Reina el Señor», digamos a los pueblos; gobierna a las naciones con justicia. R.

 

25 de Abril: MIÉRCOLES – San Marcos Evangelista

 

1 Pe 5, 5b-14 / Sal 88 / Mc 16, 15-20                                                     Rojo

 

Salmo Responsorial: Del salmo 88

 

R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor.

 

– Proclamaré sin cesar  la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: «Mi amor es para siempre y mi lealtad más firme que los cielos». R.

– El cielo, Señor, proclama tus maravillas, y tu lealtad, la asamblea de los santos. ¿Quién se compara a Dios sobre las nubes? ¿Quién es como el Señor entre los dioses? R.

– Señor, feliz el pueblo que te alaba y que a tu luz camina; que en tu nombre se alegra a todas horas y al que llena de orgullo tu justicia. R.

 

26 de Abril: SÁBADO – SANTO HERMANO PEDRO

 

Hch 16,1-10 / Sal 99/ Jn15, 18-21                                                      Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 99

 

R. El Señor es nuestro Dios y nosotros su pueblo.

 

– Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R.

– Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R.

– Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericordia y su fidelidad nunca se acaba. R.

 

27 de Abril: SEXTO DOMINGO DE PASCUA

 

Hch 8, 5-8.14-17 / Sal 65 / 1 Pe 3, 15-18 / Jn 14, 15-21         Blanco

 

5. Oración Colecta

+ Oremos: Concédenos, Dios todopoderoso, continuar celebrando con amor y alegría la victoria de Cristo resucitado, y que el misterio de su pascua transforme nuestra vida y se manifieste en nuestras obras. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

6. Primera Lectura: Hch 8, 5-8.14-17

 

 

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles

 

Felipe, uno de ellos, se dirigió a la principal ciudad de Samaria  y comenzó a hablarles de Cristo. La gente se reunía, y todos escuchaban con atención lo que decía Felipe, pues veían las señales milagrosas hechas por él. Muchas personas que tenían espíritus impuros eran sanadas, y los espíritus salían de ellas gritando; y también muchos paralíticos y tullidos eran sanados. Por esta causa hubo gran alegría en aquel pueblo.

Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén supieron que los de Samaria habían aceptado el mensaje de Dios, mandaron allá a Pedro y a Juan. Al llegar, oraron por los creyentes de Samaria, para que recibieran el Espíritu Santo. Porque todavía no había venido el Espíritu Santo sobre ninguno de ellos; solamente se habían bautizado en el nombre del Señor Jesús. Entonces Pedro y Juan les impusieron las manos, y así recibieron el Espíritu Santo. Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

7. Salmo Responsorial: Del salmo 65

R. Aclamen al Señor en todo el mundo.

 

Aclamen al Señor en todo el mundo, canten salmos a su nombre, ríndanle honores con sus alabanzas. Digan: «¡Qué formidable es nuestro Dios!» R.

Que se postre ante ti la tierra entera, que toquen en tu honor, que toquen para tu nombre. Vengan a ver las obras de Dios, sus proezas en favor de la humanidad. R.

Transformó el mar en tierra firme, a pie atravesaron el río. Alegrémonos con Dios, que su poder gobierna eternamente. R.

Fieles de Dios, vengan a escuchar; les contaré lo que ha hecho conmigo. Bendito sea Dios que no rechazó mi súplica. R.

 

8. Segunda Lectura: 1 Pe 3, 15-18

 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro

No tengan miedo a nadie, ni se asusten, sino honren a Cristo como Señor en sus corazones. Estén siempre preparados a responder a todo el que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen, pero háganlo con humildad y respeto. Pórtense de tal modo que tengan tranquila su conciencia, para que los que hablan mal de su buena conducta como creyentes en Cristo, se avergüencen de sus propias palabras.

Es mejor sufrir por hacer el bien, si así lo quiere Dios, que por hacer el mal. Porque Cristo mismo sufrió la muerte por nuestros pecados, una vez para siempre. Él era inocente, pero sufrió por los malos, para llevarlos a ustedes a Dios. En su fragilidad humana, murió; pero resucitó con una vida espiritual, y de esta manera fue a proclamar su victoria a los espíritus que estaban presos. Estos habían sido desobedientes en tiempos antiguos, en los días de Noé, cuando Dios esperaba con paciencia mientras se construía la barca, en la que algunas personas, ocho en total, fueron salvadas por medio del agua. Y aquella agua representaba el agua del bautismo, por medio del cual somos ahora salvados. El bautismo no consiste en limpiar el cuerpo, sino en pedirle a Dios una conciencia limpia; y nos salva por la resurrección de Jesucristo, Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

 

9. Aleluya.

 

10. Evangelio: Jn 14, 15-21

 

† Lectura del Evangelio según san Juan

 

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:

“Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que les mande otro Defensor, el Espíritu de la verdad, para que esté siempre con ustedes. Los que son del mundo no lo pueden recibir, porque no lo ven ni lo conocen; pero ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará en ustedes”.

“No los voy a dejar huérfanos; volveré para estar con ustedes. Dentro de poco, los que son del mundo ya no me verán; pero ustedes me verán, y vivirán porque yo vivo. En aquel día, ustedes se darán cuenta de que yo estoy en mi Padre, y ustedes están en mí, y yo en ustedes. El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, y yo también lo amaré y me mostraré a él.” Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

 

13. Oración de los Fieles

+ Hermanos: Unidos a Cristo, que intercede siempre por nosotros,  elevemos,  nuestras súplicas al Padre, diciendo: Escúchanos, Padre.

Para que el que estaba muerto y ahora vive por los siglos  de los siglos, conceda a la Iglesia ser, con firmeza y valentía, testimonio perseverante de su resurrección, roguemos al Señor. R.

Para que el resucitado, que dio a los apóstoles su paz, la conceda también en abundancia a todos los pueblos, roguemos al Señor. R.

Para que el vencedor de la muerte transforme los sufrimientos de los enfermos,  de los moribundos y de todos los que sufren en aquella alegría  que nunca nadie les podrá quitar, roguemos al Señor. R.

Para que el que tiene las llaves de la muerte y de su reino nos conceda celebrar un día su resurrección, roguemos al Señor. R.

+ Dios nuestro, que has sido el primero en amarnos enviándonos a tu Hijo, para que vivamos por medio  de él, escucha nuestra oración y haz que, llenos del Espíritu Santo, aprendamos a amarnos los unos a los otros como Cristo nos ha amado. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

21. Oración después de la Comunión 

+ Dios todopoderoso y eterno,   que en Cristo resucitado  nos has hecho renacer a la vida eterna, haz que este misterio Pascual en el que acabamos de participar por medio de la Comunión, dé en nosotros abundantes frutos de salvación. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

 

 

28 de Abril: LUNES – 6ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 16, 11-15./ Sal 149 / Jn 15, 26-16,4ª.                                Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 149.

 

R. El Señor es amigo de su pueblo.

 

Entonen al Señor un canto nuevo, en la reunión litúrgica proclámenlo. En su creador y rey, en el Señor, alégrese Israel, su pueblo santo. R.

En honor de su nombre, que haya danzas, alábenlo con arpa y tamboriles. El Señor es amigo de su pueblo y otorga la victoria a los humildes. R.

Que se alegren los fieles en el triunfo, que inunde el regocijo sus hogares, que alaben al Señor con sus palabras, porque en esto su pueblo se complace. R.

 

29 de Abril: MARTES – 6ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 16, 22-34 / Sal 137 / Jn 16, 5b-11                                      Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 137

 

R. Señor, tu amor perdura eternamente.

 

– De todo corazón te damos gracias, Señor, porque escuchaste nuestros ruegos. Te cantaremos delante de tus ángeles, te adoraremos en tu templo. R.

– Señor, te damos gracias por tu lealtad y por tu amor: siempre que te invocamos nos oíste y nos llenaste de valor. R.

– Tu mano, Señor, nos pondrá a salvo, y así concluirás en nosotros tu obra. Señor, tu amor perdura eternamente; obra tuya soy, no me abandones. R.

 

30 de Abril: MIÉRCOLES – 6ª SEMANA DE PASCUA

 

Hch 17, 15.22 18, 1 / Sal 148 / Jn 16, 12-15                             Blanco

 

Salmo Responsorial: Del salmo 148

 

R. La gloria del Señor sobrepasa cielo y tierra.

– Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben  al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos. R.

– Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; hombres, mujeres, jóvenes y ancianos: alaben al Señor y denle culto. R.

– El nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso; su gloria sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo. R.

– Que alaben al Señor todos sus fieles, los hijos de Israel, el pueblo que ha gozado siempre de  familiaridad con él. R.

 

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